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Microcuentos en la tetería

Cierre de la sesión de cuentos del 26 de Junio de 2014 en la Tetería de Rivas Vaciamadrid. A cargo de las alumnas del Taller de Cuentacuentos de la Universidad Popular de Rivas. Participan (por orden de intervención): Aurora Maroto, Ana Palancar, Pilar Cuevas, Lola Candela, Sara Navarro y Pilar Escamilla.

En concreto, mi cuento pertenece a Benedetti.

Las gafas de Don Ernesto

Sigo aprendiendo a contar cuentos como mejor se hace: practicando y disfrutando de quienes de verdad saben hacerlo. Así conté yo este cuento en nuestra última contada del curso. La historia es mía, originariamente. Defectos: la llevaba preparada con alguna palabrota porque fue una contada anunciada para adultos y en horario de noche, pero asistieron algunos niños, y las palabrotas no supe cómo encajarlas. Para seguir trabajando, digo yo. Espero que, por lo demás, os guste esta pequeña muestra de esta aprendiz de cuentacuentos que os escribe.

La princesa de los mil vestidos

Os presento el cuento que conté en la sesión de Cuentacuentos del viernes 6 de Junio que anuncié el otro día:

Adaptación libre del cuento “La princesa vestida con una bolsa de papel” de Robert N. Munsch y Michael Martchenko. Sesión de cuentacuentos en la Biblioteca Federico García Lorca de Rivas Vaciamadrid. 06-06-2014
Estreno como contadora de Pilar Escamilla ante público infantil.

Juegos fotográficos

Siguiendo unas ideas que leí en la revista Kireii del atelier de Jackie Rueda he empezado a jugar con mi modesta cámara de fotos (y a veces con el móvil) y me voy proponiendo retos cada dos semanas para fotografiar.

El primer reto que me propuse fotografiar fueron mis PIES. Y me costó, no me gustan demasiado, la verdad.

El siguiente reto que me propuse fue jugar con el AMARILLO. El resultado no es mi favorito, pero bueno, aún estoy aprendiendo a explorar.

La última propuesta es DESAYUNOS. Y aquí sí, será por golosa, estoy disfrutando.

Espero que os gusten mis pequeños experimentos. Reconozco que son mejorables, pero sólo son juegos para explorar las imágenes y mi percepción del mundo.

MARTÍN

Tanto pensaba Martín en ese camino que no va a ninguna parte que un buen día decidió recorrerlo para comprobar, por sí mismo, de qué estaba hecha la ninguna parte.

Ese día Martín se despertó temprano, sabía que el día podía ser duro y quería empezar con la fresca, no fuera a ocurrir que esa ninguna parte estuviese lejos y le pillara aún de camino. Empezó el día igual que todos los demás días. Se levantó, se fue al lavabo, se aseó y se vistió. Primero la ropa interior, luego la camisa y por último el pantalón y su cinto. Se puso los zapatos despacio, primero el derecho y luego el izquierdo. Dejando para el final el perfecto lazo que cierra y adorna cada uno de ellos. Una vez vestido preparó una mochila con algunos víveres, una navaja multifunción, agua y un sombrero para el sol. Era verano y no quería que el sol le dañase la conciencia. Quería tener las ideas claras para poder ver la ninguna parte que buscaba. Sigue leyendo